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Reflexiones en torno al ejercicio crítico III
Fernando Martínez Monroy
Todos los términos literarios tienen al menos dos acepciones referidas a esas dimensiones que es preciso diferenciar. Se habla de géneros literarios, en general, y de géneros dramáticos, en particular. A la vez, cada género dramático constituye una generalidad con respecto a cada obra y aún cada obra representa un aspecto general ante la particularidad de su tema. Se habla de estilo en sentido general (corrientes o escuelas) y se hace referencia al estilo personal de García Lorca o de Ionesco.
Constantemente son señaladas -como descubrimientos o invenciones de un autor- características que, sin embargo, son comunes y generales del drama o bien propias del género dramático al que la obra pertenece: «abundan en la historia del arte los 'renacimientos' de los lenguajes del pasado que se perciben como innovadores»13 . Cada análisis realizado mediante los presupuestos semiológicos, redescubriría aspectos generales del drama confundiéndolos con aspectos particulares de las obras. Por ejemplo:
La casa de Bernarda Alba es una demostración de la voluntad eficaz de Lorca: en un espacio cerrado y con un número reducido de personajes la escena es un lugar dinámico, tenso, y no sólo por el lenguaje verbal, sino por la adecuada dosificación de entradas y salidas de los personajes, rompiendo el peligro de la monotonía, creando los contrastes14 .
A esta serie de afirmaciones se puede oponer las siguientes:
a) La escena, como lugar dinámico es una necesidad de cualquier obra teatral. La esencia de lo dramático es el dinamismo. Lo absurdo sería esperar una obra estática. Lo interesante y trascendente sería explicar cómo logra García Lorca el dinamismo que es sinónimo de dramático. b) La tensión en el teatro evidentemente se logra con la presentación de las acciones, circunstancias, caracteres, situaciones, música, escenografía, efectos luminosos y de color, etcétera, y no sólo con el lenguaje verbal como es prioridad en la novela y en el poema que no disponen de otro recurso que la palabra para expresarlas. c) «La adecuada dosificación de entradas y salidas de los personajes rompiendo el peligro de la monotonía, creando los contrastes...» es símbolo de talento, eficacia dramática, de cualquier autor teatral. Un dramaturgo que no sea capaz de lograrla haría mejor en dedicarse a otra actividad. Todas las señaladas son características generales del drama pero ninguna exclusiva ni particular de Lorca. La casa de Bernarda Alba no es singular por ninguna de esas condiciones.
Otro ejemplo de generalidad dramática atribuida como estilo a un autor es el siguiente:
Apenas nos encontramos con una obra de Shakespeare sabemos qué busca el héroe. Sus metas están fuera o dentro del escenario, pero muchas veces él mismo nos lo dice. El 'héroe' va 'componiendo lenguajes', 'respondiendo dificultades, 'reaccionando ante imprevistos' (...) Entender a Shakespeare es comprender cómo se rompe el equilibrio para, por una irónica función de 'homeostasis' volver al mismo. El orden de los sucesos parte de una situación inicial 'neutra' y pronto aparece el conflicto ante nuestra vista. Se trata de un comienzo inesperado que rompe la armonía del comienzo15 .
a) Es condición que el espectador se entere cuanto antes de cuál es la situación dramática y cuál es el propósito del personaje, esto no puede ser retrasado pues uno de los elementos esenciales del teatro es el tiempo16 . b) La afirmación de que «el héroe compone lenguajes, enfrenta dificultades y reacciona ante imprevistos» es asociable con cualquier drama, la esencia del drama es enfrentar y superar o ser derrotado por las dificultades, eso es acción. c) respecto al equilibrio que se rompe para recuperarlo al final, es un movimiento común a muchos tipos de obras como los melodramas, las tragedias y obras del tipo de Tío Vania. En el movimiento trágico por ejemplo, el desorden universal provocado por el personaje (universal ya que es una transgresión contra la LEY de los dioses) se restablece con la destrucción del sujeto transgresor17 . Efectivamente es posible comprender a través de Shakespeare ese ciclo de armonía?caos?armonía por el simple hecho de que gran parte de sus obras, al menos la obra aludida, son tragedias. Eso sitúa a la afirmación en un plano general pues tal experiencia es proporcionada por cualquier autor trágico desde Esquilo a Miller. d) En cuanto al orden de los sucesos a partir de una situación neutra, no es de ninguna manera el comienzo de Hamlet en la cual un alma en pena hace cundir el miedo entre la guardia nocturna, no es neutro en definitiva un hecho que requiere la aparición de un fantasma para afirmar que hay un desorden que trasciende la esfera humana18 . e) Tocante al hecho del «suceso inesperado que rompe la armonía del comienzo» es algo que puede verse en obras como El inspector, Largo viaje de un día hacia la noche, Panorama desde el puente, Los frutos caídos y obras de muy distinta naturaleza pues esta es una forma muy recurrente del movimiento dramático pero tampoco es exclusiva ni definitoria del teatro de Shakespeare.
Al investigar el funcionamiento genérico se parte de reconocer lo general, lo que une a unas obras con otras, para adentrarse en lo particular, las características individuales
Poder advertir la figura genérica dentro de la obra dramática es ponerse al servicio del tono y del tema, la elucidación del género es el acto de humildad que implica la actitud necesaria para que el conocimiento se logre sin imposición de ningún tipo. El género dramático connota una concepción del mundo (tema), un mecanismo característico y un tono, todo dispuesto en una organización concreta para conseguir un efecto determinado en su espectador. El análisis estilístico que se pretende realizar busca el descubrimiento de la técnica con la cual el autor expresa su intención creadora, hay que tener en cuenta que toda estructura revela en sí misma la intención de la mente que le da origen. El análisis comparativo de dos o más obras demuestra que distintas actitudes generan distintas concepciones y ambas, concepción y actitud, forjan resoluciones diferentes, esto es que aunque traten el mismo material anecdóticamente hablando, el tema variará tanto como las necesidades estructurales pues ambas obras fueron concebidas con necesidades y actitudes distintas.
El asunto del género, es en suma el descubrimiento individual que de lo universal puede realizarse con sólo ubicar la dimensión valorativa exacta de las cosas y es el medio eficaz, pues expresa la naturaleza de lo dramático, como general y como individuos. Una teoría del drama, surgida de la esencia de éste derivará necesariamente en el descubrimiento genérico. Todo conocimiento lo será, pues todo en la naturaleza se da en torno a un orden orgánico. El género, se manifiesta cuando esa organicidad ha sido descubierta. La crítica surgida desde un discurso previo, pero ajeno al drama es un acto de autosatisfacción, de autocomplacencia y de justificación del discurso… ¿qué se estaría mirando entonces? ¿Qué se podría afirmar?
1 El problema en este caso no es una cuestión de “derecho” sino de inteligencia. Todo mundo tenemos derecho a expresarnos, pero no todo mundo tenemos argumentos, ni interés, ni propuestas.
2 Lotman, Yuri M. Estructura del texto artístico,Madrid, Istmo.1978. P. 262
3 Barcelona, Plaza & Janés Editores, 1984.
4 SZONDI, Peter, [1994] Teoría del drama moderno. Tentativa sobre lo Trágico; Madrid, Destino, pp. 11.
5 Martínez Monroy, Fernando, [1997] “Los elementos estructurales del drama: de la trealidad al estilo (Apuntes preliminares para una teoría del drama”, en Coatepec, Año 6, No. 6, Otoño e invierno, Nueva Época, pp.148-154; p. 148.
6 VILLEGAS, Juan [1982] Nueva interpretación y análisis del texto dramático; Ottawa, Notario, Girol Books; p.3.
7 INGARDEN, Roman, “Concretización y reconstrucción”, en Rall Dietrich (comp.), en En busca del texto. Teoría de la recepción literaria, México, UNAM, [1993]; pp. 31-54. p. 31.
8 HUERTA CALVO, Javier “Ensayo de una tipología actual de los géneros literarios”, en GARCÍA BERRIO/HUERTACALVO, Los géneros literarios: sistema e historia (una introducción), Madrid, Cátedra; pp. 143-232 (p. 198)
9 SZONDI, Peter, [1994] pp. 11,12.
10 GOUHIER, Henri, [1965] La obra teatral, Buenos Aires, EUDEBA; p. 167.
11 [1976; p. 115]
12 GARCÍA BERRIO, Antonio [1989] Teoría de la literatura (La construcción del significado poético), Madrid, Cátedra; pp. 453,454.
13 Lotman [1978] p. 28.
14 Tordera Sáez, Antonio, [1988] "Teoría y técnica del análisis teatral", en V.V.A.A.; Elementos para una semiótica del texto artístico. Madrid, Cátedra; pp. 155-199. p. 185.
15 Pérez Gallego, Cándido [1994] «Introducción a Hamlet», Madrid, Cátedra, pp. 9-72; pp. 9-10.
16 Al respecto USIGLI, Rodolfo: «Prólogo a Corona de sombra», en USIGLI [1989] {1947} Corona de sombra, Corona de fuego, Corona de luz, México, Porrúa, pp.57-75.
17 Ver KNOWLES [1980] «Tragedia: Los huéspedes reales», en Luisa Josefina Hernández: Teoría y práctica del drama. pp. 41-60.
18 Something is rotten in the state of Denmark.
Heaven will direct it... (Hamlet, acto I, escena IV)
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