La memoria colectiva, la plástica y el cuerpo
por el sentimiento del arte flamenco
Cortesía CENART
Voz, palmas, guitarra, baile, duende y pasión se reúnen en el ciclo Quejío Flamenco, que dará lugar a uno de los géneros dancísticos y musicales con mayor tradición en el mundo, en el marco de la temporada La danza y sus especies, los sábados y domingos hasta el 26 de octubre, en la Plaza de la Danza del CENART
Reflexiones que van desde la memoria colectiva pasando por las obras de grandes de la pintura, hasta el cuerpo y su historia; son los hilos conductores de este ciclo que ofrece una variedad de enfoques reflejados en la propia diversidad de este arte.
La primera propuesta fue Relicario, a cargo de Silvia Puebla y Cecilia Rivera, los pasados once y doce de octubre. Se trató de un encuentro de estilos y personalidades antagónicas que hace un homenaje a la memoria.
El ciclo continuará el 18 y 19 de octubre con Pinceladas flamencas, de la compañía Por la calle nueva, que retoma el legado de reconocidos pintores como Picasso, Dalí y Miró y dedica un número del programa a cada uno de ellos, desde el matiz primordial en este género que es la interpretación del baile a través de la emoción.
Finalmente, el 25 y 26 de octubre, Cardamomo, montaje de la compañía de danza de Ricardo Rubio, propone una reflexión sobre el cuerpo como una totalidad indivisible construida a partir de aquello que involucra al sujeto y el mundo en el que vive. Cada cuerpo es la síntesis de cada vida y cuando éste baila revela su historia y se explica a sí mismo.
El ciclo Quejío Flamenco, de la temporada La danza y sus especies, se presentará sábados y domingos a las 17:00 hrs. en la Plaza de la Danza del Centro Nacional de las Artes, Tlalpan y Churubusco. Metro General Anaya. Entrada libre. Cupo limitado.
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